viernes, 7 de marzo de 2008

Yo quiero fluir como el agua que corre por un rio

La educación impone la razón por encima de todo.
Ya tengo casi 40 años y la verdad es que no lo sé cómo serán las consecuencias pero voy a utilizarme como experimento para intentar hacer lo que quiera, teniendo en cuenta la frontera que siempre he considerado; el respeto hacia los demás.
Quiero que mi cabeza le ayude a mi emocional a vivir. Los pensamientos se acumulan y al final si no los controlas...te dirigen con todo su poder y crean un sistema donde ahogan tus emociones.
La cabeza que no para de pensar es como tener que soportar un ruido constante que no te deja ni respirar ni descansar.
El silencio es necesario para poder sentirse. Si no hay silencio, uno no puede descubrirse ni aclararse.
Sin darte cuenta, te metes en un sistema con forma de espiral donde no sabes nada acerca de lo que quieres, sólo sigues lo que tus pensamientos te dicen que "debes hacer".
Un día te levantas y esa sensación que te parecía cansancio por miles de justificaciones, se convierte en desánimo, en no tener ganas de vivir. Es como un vacio de energía. Como un agujero donde te sientes perdida.
La única forma de liberarse es observando la causa que ha producido ese estado. Y yo creo que la causa es que hemos abandonado nuestros sentimientos, como si no fuesen importantes.
Sólo cuando eres consciente, te das cuenta que las ganas de vivir te nacen cuando haces lo que te gusta,cuando disfrutas de las personas que te acompañan,cuando no te fuerzas y fluyes como el agua que corre por un rio.

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