lunes, 25 de febrero de 2008

Silencio, por favor

El silencio me ayuda siempre a encontrar la calma.
Cuando estoy nerviosa o ansiosa,no me gusta lo que digo ni cómo lo digo y por eso prefiero recogerme y columpiarme en el silencio.
Desde la calma, lo veo todo de otra manera.
Desde los nervios.....me ahogo y no soy capaz de realizar una acción positiva, ni mucho menos puedo dar solución a lo que suceda.
Es mejor dejarlos pasar, no entrar y respirar profundamente sin dejarme atrapar por nigún ataque de pensaminetos.
Prefiero resistir que producir desde un estado de ansiedad toda una serie de efectos colaterales que no hacen más que complicarme la vida con sentimientos que no me gustan hacia mi misma.
Si puedo, prefiero resistir y si no puedo,tendré que aceptarme con cariño y esperar que algún día buscando y practicando encuentre la forma de poder aguantar y sentirme libre.
Es decir tener la habilidad de controlar mis reacciones ante los nervios para poder sentirme bien conmigo misma.