Además de tener la capacidad de darme cada día lo que pueda necesitar, mi mayor satisfacción se produce cuando soy capaz de poder ayudar a otra persona y poner de mi parte para ver esa sonrisa que se produce cuando aunque no se haya solucionado lo que nos pueda suceder en ese momento,podamos contribuir a sentir el calorcito de "todo se arreglará". Ayer vino a casa un amigo y cuando vi esa sonrisa y recibí un agradecimiento desde su cariño, me sentí tan bien que sin lugar a dudas recordé lo que me llena vivir estos momentos. Creo que no hay nada que lo pueda superar.
A veces, cuando observo a la gente, muchas veces me pregunto si habrán probado a sentir el grado de satisfacción que supone participar en crear una sonrisa.
Yo creo que hay gente que no lo ha probado.Estoy segura. Lo siento mucho porque no saben lo que se pierden. Es el mejor remedio contra la sensación de vacío. Ésa que te congela por dentro y que no sabes como quitártela de encima. Si compartes con otra persona que pueda valorarte, aunque sólo sea un instante...te llenas como cuando tienes sed y bebes un vaso de agua, te quedas satisfecho y.....da un gustito.