viernes, 22 de febrero de 2008

Mi querido sol

Hace más de una semana que no veíamos el sol y cuanto lo he echado de menos.

Cuando lo he visto de nuevo,he sentido una energía que ha valorado todos los días de su ausencia.

El tiempo y el clima también son una de mis prioridades para sentirme bien,sin lugar a dudas. Recuerdo tantos países en los que he vivido sin sol,sin calor,sin luz y yo en aquel momento no era consciente de lo importante que era para mi. Ahora sí que lo soy.

Para mi es como una inyección directa en vena que me sube el tono del ánimo hasta alcanzar la temperatura ideal, templada, sin extremos, que me da buena predisposición para afrontar lo que me toque en ese momento.

Es uno de mis requisitos esenciales para considerar la calidad de vida.

Con los cambios estacionales de la propia naturaleza tengo lo que necesito para salir de la monotonía sin molestarme por el exceso de frio o calor.

No me iría a vivir a un País frio, si no fuese absolutamente necesario.Tampoco a un País donde hiciese demasiado calor.

El clima me ayuda a mantener mi ánimo a flote y todo lo que me ayude a estar animada lo aprecio un montón. Sin ánimo yo no soy yo. Sin ánimo se me va la vida. En el ánimo está la fuerza y las ganas de vivir.