miércoles, 11 de junio de 2008

El "flash" es gordo

Hace años tuve que parar y observar.
Fué necesario dejar que cayera lo que tuviese que caer para poder aclarar muchas cuestiones, poder limpiar las confusiones y así recolocarme en un nuevo punto de partida. Hace años empecé una nueva era.
En aquella época recuerdo lo que me costó parar toda la inercia que me arrastraba y no me dejaba hacer mi trabajo. Frenar lo que llevaba puesto en marcha desde hacía tantos años no fué nada fácil. Tuve que aprender a respirar profundamente y gracias al yoga empecé a sentir que con paciencia, tiempo y dedicación, sería capaz de conseguirlo algún día.
En esta época presente alucino pepinillos porque hoy me ha venido así como un " flash"
que me ha recordado cómo empezó esta historia de aprender a parar. El flash es gordo porque hoy veo todo lo que he tenido que recorrer para poder ser capaz de hacer lo que hoy es una realidad.
Antes, el movimiento físico de mi profesión al dedicarme muchos años de mi vida a la danza clásica y contemporánea me ayudaba a no pensar en exceso. Por las noches caía
rendida llena de ácido láctico, endorfinas y una sensación de agotamiento orgásmica que me aportaba un descanso total y profundo,( yo adoraba esa sensación y he llorado mucho por tener que acostumbrarme a vivir sin ella, ahora es agua pasada pero la llevaré siempre dentro de mi, y si alguien me preguntase cuales han sido una de mis sensaciones más gustosas, sin lugar a dudas sería una de ellas).
Cuando dejé el mundo de la Danza, viví una de las grandes revoluciones de mi historia. Todo se puso de arriba para abajo y la cabeza empezó a tener espacio para activarse hasta unos niveles que con el tiempo se convirtieron en auténticos estados de ansiedad mental desembocando en la necesidad pura y cruda de tener que parar. Yo me acuerdo de eso que llamamos sentirme trastornada.
Actualmente veo que no sólo no tengo la necesidad de utilizar el movimiento físico para poder sosegar mi mente, hasta incluso de poder permitirme no pensar absolutamente en nada. Ahora soy capaz de estar en mi trabajo horas y horas, sentada , aburrida sin producir ninguna clase de pensamiento ni +, ni - , nada de nada.
De verdad, puedo estar dejando que pase el tiempo sin mirar el reloj en un estado de ausencia parecida a la primera y segunda calada de un porro de marihuana ( más no, porque yo a la tercera ya me caigo redonda y me duermo en los brazos de Morfeo).
Entonces llego a la conclusión de que he aprendido a parar si quiero y a dejarme en punto muerto, si es lo que deseo. Volver a arrancar cuesta un poco pero si lo haces gradualmente, no me molesta. Ahora bien, creo que no me lo aconsejaría si por cualquier circunstancia tuviese que correr. Este estado no permite pasar a la 5ª marcha directamente.
Queridos Jimmy y Sofía algún día os contaré mi historia, si quereis escucharla porque desdeluego ha sido la mejor película que he visto en esta vida.
Con vosotros ya veo que viene la segunda revolución de mi historia pero esta vez es una revolución anunciada y muy deseada que sólo de pensarlo ma dan muchas ganas de vivir. Lo primero que he aprendido de mis hijos, los que llevo dentro de mi todavía es que siempre les tendré que dar las gracias por las ganas de vivir y la inyección de ilusión que me han regalado incluso antes de nacer. Qué pasada!

martes, 10 de junio de 2008

Encontrar una respuesta es como liberarme de una carga

Ayer, en una de mis conversaciones con mi pareja, encontré una de las respuestas a mi colección de preguntas. Gracias Jimmy.
Cada vez que esto ocurre es un gran acontecimiento para mi porque a veces encontrar es muy complicado y puede pasar mucho tiempo antes de que te liberes de esa carga. Cuando lo encuentras es como un gran suspiro de alivio, una cosa menos en qué pensar, algo que dejará de rondar y dar vueltas. Un sosiego y un descanso.
Qué gustazo, por favor!!!
Bueno pues la cuestión tenía que ver con algo con lo cual yo he tenido mucho que lidiar. El "cómo decir las cosas" para poder alcanzar los mejores resultados.
Yo caigo constantemente en muchas trampas, tengo una tendencia a ser muy directa para poder protegerme y no caer en el fantástico mundo de las confusiones y las interpretaciones.
Ya me explicaron hace mucho tiempo, en plena época de agresiones, que debía de aprender a ser asertiva y todo ese rollo. Trabajé mucho la asertividad y la verdad es que me fué muy bien, pero con lo civilizado que se ha puesto el panorama ,siempre he tenido dificultades para descifrar tanta sutileza.
Nunca entendí por qué la gente se va corriendo y desaparece cuando tienen que enfrentarse a dar una respuesta clara y llana sobre algo personal.
Ayer me dijeron hablando de los hombres, que les gusta el trato diplomático, el que mantiene una cierta distancia y no se acerca demasiado. Un trato que no sea directo, que no pueda intimidar y que deje en paz a las reservas que cada uno pueda tener para poder vivir sin acoso y derribo sus propios límites.
Yo escuchaba y estaba impactada porque siempre había observado la persona que tenía delante para ver cómo era y tratar de no molestarla en mis formas de expresarme ,pero reconozco que nunca había considerado como generalidad a tener en cuenta el cómo se relacionan entre sí los hombres para darme cuenta que es cierto. Entre ellos tampoco se relacionan con un trato directo aunque no falte la confianza. Desde esa perspectiva nunca lo había tenido en cuenta y de ahora en adelante lo tendré como punto de referencia para poder respetar al máximo la naturaleza masculina y mi necesidad de claridad. Siempre hay mucho que aprender.

martes, 3 de junio de 2008

Mis viajes en globo

Hay muchas formas de viajar y yo siempre he tenido una atracción por los viajes en globo.
Viajar en globo se quedó en el lugar donde permanecen mis sueños pendientes de ser realizados.
Pero la sensación de lo que imagino que debe de ser sí que la conozco porque creo que uno de mis secretos es un globo que tengo dentro de mi que cuando no quiero estar donde estoy o con quien estoy, me subo despacito y sigilosamente me voy alejando y distanciandome de lo que no quiero sentir. ja ja qué flipada, pero es cierto.
El otro día me pillé de lleno porque estaba observándome en una situacíón concreta donde no quería estar y tuve esa sensación plástica superclara como si hubiese cogido un globo aeroestático y lo hubiese creado para rescatarme y hacerme un viaje dejando mi cuerpo donde estaba y observándome desde lejos disfrutando de mi distanciamiento.
De repente alguien me preguntó:
mer, estás cansada?
y yo dije: sí, un poco
Quien sabe, puede que la persona con quien estaba tuviese tambien sus propias percepciones sobre lo que estaba ocurriendo en esos momentos.
Quizás vió como me alejaba en mi globo particular despacito y sin ruido.
No lo sé pero estoy segura que lo que percibió fué auténtico porque poco después nos despedimos y nos alejamos físicamente.
Cuando comencé a caminar en otra dirección no sentí que me alejaba porque ese cambio ya lo había hecho hacia tiempo y por lo tanto no fué un cambio de sensación sino un seguir por donde me movía, con mucha calma, donde finalmente me ví bajando del globo y llegando a mi casa.
Abrí la puerta y estaba ojoplática, entonces fué cuando me llegó el recuerdo de uno de mis sueños pendientes y cuando me di cuenta que había vivido esa sensación que yo imaginaba de uno de mis sueños: VIAJAR EN GLOBO